Este futuro televisor será un modelo de 55 pulgadas que usará un nuevo panel que los surcoreanos han denominado Super OLED, tecnología de emisión de subpíxeles RGB que no requieren de retroiluminación ni filtro pues cada pixel es el que está iluminado. El resultado es un contraste no medible, más brillo y un grosor muy reducido tanto del marco como del propio televisor.Las otras novedades además del panel las encontramos en el procesador, un doble núcleo de 1 GHz de la propia Samsung y que ayuda a manejar la cantidad de información que ahora recoge un televisor conectado.
Este televisor es 3D, tiene el ecosistema de aplicaciones de Samsung y un nuevo control por voz. Llegará al mercado en la segunda mitad de año.






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